VOLVER A LO INVISIBLE

Volver a lo invisible,

donde tú y yo no existimos,

los “todavía no”, “aún hay que esperar”.

Los ríos, árboles, cabañas, piedras,

mecen nuestra imagen imaginada.

Las aves cantan una canción inventada,

llamándonos.

Ecos de luces en la noche

dibujan nuestros rostros,

muy lejos de la bóveda terrestre.

Tú y yo no existimos.

Sin embargo, Somos invisibles.

somos la nada.

somos el ayer y el mañana.

empty-bottle

Anuncios

Artista

corbis-42-16648167

Estar cansado de caminar, ver parajes lejanos y pensar que se quiere llegar, más no es el momento. Una taza de café espera por ella en su triste casa de alquiler, donde el muchacho que ayer regresó ríe una risa triste que los gatos a veces pueden comprender. Ayer estaba sola, decaída, como muerta, mientras en los arrabales de la ciudad el joven tomaba un autobús en dirección hacia ella, hacia la suerte que un día tuvo y que piensa que puede volver.

Nada más entrar, se percata de la situación: Una llave sobre la mesa, el pincel de siempre con sus cuadros a medio pintar. La llama encendida en el hogar… Y sin embargo un llanto llega desde el fondo del apartamento. Es quizás el preludio de una mala sorpresa, piensa él. Así que se adentra en el umbral y, viendo bajar aquella mirada oscura que le acariciaba las tardes de lluvia en el desván, hacía un año escaso, aquellos ojos que traspasaban todo lo que él podía tocar, estaban sumidos en silencio, mientras él sufría por dentro el vertiginoso pensamiento que lo inducía a adelantarse un poco más.

¿Quién llora así?, pregunta, intentado despreocuparse por la sentencia que escuchará. La mira sin reciprocidad, cubierta la cara de ella por el velo del miedo. El camina despacio, observando las paredes, siempre desnudas, siempre lechosas, que le recuerdan a espejos bañados de escarcha…
Cuando llega a la habitación de sus recuerdos se sorprende al ver a un viejo sentado sobre la cama de edredón nuevo, apoyado sobre sus propias manos, escondiendo lágrimas que no sabe de qué sal están hechas, ni a qué pueden saber.

“Pasaba por aquí”, le espeta al anciano. No sabe quién es. De repente recuerda los dos cuerpos enrollados entre las sábanas. Y su pecho respira hondo, mientras su corazón se enfurece.

Cartas abiertas del destino. Lluvias efímeras de sed interminable. Cantos al oído de un viajero dormido. Así ha pasado la historia de su amor triste.

Y se va, mientras en vano los ojos de ella se izan e imploran atención. Se ha equivocado, pensaba que podría …. que quizá…. Y baja las escaleras tan rápidamente que parece que vuela, bajando, bajando. Interminables peldaños: la tarde de las rosas; el Domingo de los besos; el momento de las risas, aquellas risas mirando por el balcón. Peldaños, más peldaños. Se van aquellos ojos, se pierden en la bruma, en su amargura, y le recibe la calle como una bofetada, el sol repentino es otra bofetada, el claxon impertinente, los niños pidiendo limosna. Es el destino, se dice, se lo dice cien veces mientras cruza aceras rápidamente, y parques y avenidas hasta llegar tan lejos que ya no sabe cómo regresar.

Y mientras, ella retoma, en sus manos, aquel lienzo. Con el pincel de nuevo en las manos, espera. Y el anciano sigue llorando, mientras ella va escuchando el sonido que intenta pintar.

Imagen:  Pastel’s Daughter by Hugh Shurley – © Hugh Shurley/Corbis

Primavera en tí

 

Es Tierra Sagrada,

Música con duende,

Alto risco ,

Lluvia Divina.

Es el Tiempo curioso

que todo lo observa,

Lago que despierta,

Cumbre que renace.

Es el símbolo de la Vida,

de la Primera Luz,

de la Escarcha que se mueve,

de los Cielos que sonríen.

Y entonces nuestros anhelos

surgen raudos, alegres, vivos.

Nuestra Primavera aparece

entre las líneas de nuestra sonrisa.

Aparece, con el  esplendor

del Ave Fénix,

y nos cubre con inocencia precipitada,

donde es posible crecer con el verso

de una Flor.

Donde nosotros, una vez más,

Somos testigos del Poder

de una resurrección.

 

Texto © ConMuchoGarbo

Imágenes:

White Daffodil Blooming. © Frank Lukasseck/Corbis

Wood Anemone. © Johner Images/Johnér Images/Corbis

Un lugar para quedarme

jardinesdearanjuez19113xq0

Dedicado a Marcial Candioti

 

Quedarme dormida y soñar….

El tiempo no existe, no hay pasado,

ni futuro: tan sólo ese instante eterno, donde las luces llegan a mis ojos descubriéndome ese lugar en el cual quiero permanecer.

La lluvia empapó las copas de los árboles, y la brisa hace caer gotas de amor, también eternas, como este sueño.

Recuerdo tener que despertar,

y no querer hacerlo. Sentir que soy y estoy y sin embargo, siento que acabo de nacer,

de llegar a este lugar, esperándome, para quedarse en mí, y yo en él.

Así siento muchas veces este lugar llamado “mis amigos de WordPress”

Besos.

Texto @ConMuchoGarbo

Imagen: Jardines de Aranjuez, de Santiago Russinyol

Mi Cita Contigo

 

Llego a mi puesto:

Los pies fríos,

Pero raudos.

 

Llego a mi puesto,

Donde la luz

Apenas se percibe.

 

Llego dispuesta.

 

Llego

Llena de deseo;

De necesidad de Tenerte;

De sentir Tu Abrazo

Y Tu Fuerza.

 

Aquí estoy.

Y me lleno de Ti,

Completamente,

Paso a paso.

Cada segundo

Lo atesoro.

 

Las aves también lo hacen,

AMANECER

 

 

Texto ©ConMuchoGarbo.Wordpress.com

Imagen: Dawn in Menton

TheWei.com